miércoles, 2 de julio de 2014

El Asiento vacio.



EL ASIENTO VACÍO

El asiento vacío habla con elocuencia. A pesar de que su mensaje no es agradable, todos lo pueden oír.

Al predicador el asiento vacío le dice: "Tu sermón no vale."
Al que visita la iglesia, le advierte: "Ya ves, vamos perdiendo terreno."
Al nuevo que busca una iglesia donde asistir: "Vale más esperar a ver lo que pasa aquí."

Al tesorero de la iglesia: "¡Cuidado! ¡Habrá un déficit!"
A la madre que preparó la cena: "No me importa lo que haces para mí"
Al compañero de trabajo: "Trabaja por mí que yo llegó más tarde"
Al músico: " No me interesan tus horas de ensayo y disciplina"
A los miembros presentes les aconseja: "Ustedes también pueden ausentarse el domingo próximo."
A los verdaderos fieles les aconseja: "Trabajad, invitad, orad, orad, llenad esos asientos vacíos."

El asiento vacío testifica contra los cultos. Mata la inspiración, ahoga la esperanza. Aleja el celo y es un peso desanimador para toda iglesia.
Por otro lado, el asiento ocupado es un ala, es un estímulo, es un incentivo y una inspiración al predicador y a toda persona que ama al Señor Jesús.—

Hay muchos lugares donde hay asientos vacíos.

Y sus mensajes son desesperanzadores. Pero los asientos ocupados trasmiten la esperanza, la confianza y el vale la pena seguir, porque hay frutos que recoger en el camino.
Cerca de ti hay un asiento vacío?.
Busca la persona que debería estar ahí, quizás esta desanimada, frustrada o desilusionada y tú podrías hoy marcar una diferencia para ella o él. El asiento vacío gime esperando que tú hagas algo por volverlo a llenar.

"Tú serás echado de menos, porque tu asiento estará vacío." 1 Samuel 20:18.

No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. Heb 10:25

Bendiciones de Dios eternamente......

Una actitud de verdadero CRistiano.



La actitud revela lo que hay dentro de nosotros.

Cuando hablamos de las actitudes de un cristiano saludable, necesitamos tener en cuenta que, 1) es plural, o en otras palabras estamos hablando de más de una actitud, 2) son las actitudes de Cristo las que estamos intentando seguir, y 3) es una decisión que tomamos para “tener la actitud de Cristo” basada en lo que nos sucede.

1 Pedro 4:1 “Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado”.

Nos volvemos como Cristo cuando tenemos la misma actitud que Él tiene.
Mateo 5:1-11 “Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a Él sus discípulos.

Y abriendo Su boca les enseñaba, diciendo: Bienaventurados los pobres en espíritu,  porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.  Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.  Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.

Él revela ocho actitudes diferentes que debe tener el cristiano para ser como Cristo.
# 1.  La actitud del pobre en espíritu (versículo 3).
# 2.  La actitud de aquellos que lloran (versículo 4).
# 3.  La actitud de los mansos (versículo 5).
# 4.  La actitud de aquellos que tienen hambre y sed de justicia (versículo 6).
# 5.  La actitud de ser misericordioso (versículo 7).
# 6.  La actitud de tener un corazón limpio (versículo 8).
# 7.  La actitud de un pacificador (versículo 9).
# 8.  La actitud del perseguido y acusado (versículo 11).

También es importante notar que, como resultado, aquellos que tienen estas actitudes tienen la capacidad de regocijarse, estar alegres y tener una gran recompensa en el Cielo. (Gozaos y alegraos,  porque vuestro galardón es grande en los cielos;  porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros). Si en alguna manera podemos adoptar éstas mismas actitudes, seremos capaces de regocijarnos más, aquí en ésta vida, y tener una recompensa preparada para nosotros en la vida venidera.

Las actitudes del cristiano saludable bajo una luz diferente

Desde hace tiempo he desarrollado un hábito de estudio cuando leo la Biblia, el cual me ha bendecido de manera incalculable. El hábito consiste en que cuando estoy estudiando un pasaje de las escrituras en particular, lo leo en varias traducciones diferentes para ver si una traducción diferente me provee más idea en cuanto al pasaje. Casi siempre uso las Biblias New American Standard y Reina Valera. Pero, al transcurrir los años, también he comenzado a buscar en las versiones Amplificada y El Mensaje. Una de las razones es que la Amplificada me provee un conocimiento profundo y amplio, mientras que la Biblia El Mensaje lo presenta en el lenguaje diario. Cuando estaba estudiando este pasaje en la versión de El Mensaje, me ayudó porque me dio una mejor comprensión de lo que Jesús estaba diciendo, y me gustaría compartir esas observaciones con ustedes en la próxima parte de esta lección.

Mateo 5:1-12 en la Versión El Mensaje

#1. La actitud del pobre en espíritu. “Ustedes son bendecidos cuando se encuentran al final de la cuerda. Con menos de ustedes, hay más de Dios y de Su gobierno”. El Mensaje nos muestra que una persona es bendecida cuando llega al punto de agotar todas sus habilidades y talentos propios, y no tiene otro lugar a donde recurrir, excepto a Dios. Lo afortunado es que no tenemos que esperar hasta que hayamos agotado cualquier otra opción antes de volvernos a Dios. Podemos hacerlo desde el mismo principio. La Biblia dice que cuando hacemos eso tenemos algo que decir a gran voz.

 Podemos tener un espíritu quebrantado o un espíritu rendido, la elección depende de nosotros.

# 2. La actitud de aquellos que lloran. “Ustedes son bendecidos cuando sienten que han perdido lo que es más querido para ustedes. Solo entonces pueden ser abrazados por Aquel que es más amado por ustedes”. Jesús nos muestra que cualquier afecto que no sea a Dios personalmente, será desafiado. Esto no significa que Él lo apartará de nosotros, sino que el señorío significa que Él está en el trono. Aquél que llora es el que ha aprendido ésta lección. Lo podemos hacer ya sea voluntariamente, o involuntariamente, pero de cualquier manera Dios lo hará a Su manera. Cuando el señorío de Cristo se ha sido establecido firmemente en nuestros corazones, entonces tenemos algo de qué regocijarnos.

#3.  La actitud del manso. “Ustedes son bendecidos cuando están satisfechos con lo que son—ni más ni menos. Ese es el momento en que se encuentran a sí mismos orgullosos poseedores de todo lo que no puede ser comprado”. Jesús señala al hombre que busca encontrar su valor en ser alguien más aparte de lo que Dios lo ha creado que fuera, vivirá la vida de frustración y falta de satisfacción.  Por otra parte, aquél que ha encontrado paz ser la persona que Dios quiso que fuera, tendrá una razón para regocijarse. Aquellos que tratan de ser otra persona, tarde o temprano descubrirán que el camino para conocer a Cristo te guía a descubrir tu verdadero ser.
# 4. La actitud de aquellos que tienen hambre y sed de justicia. “Ustedes son bendecidos cuando han desarrollado un buen apetito por Dios. Él es alimento y bebida, la mejor comida que jamás hayan tenido”. Aquellos que tienen hambre de conocer al Padre son aquellos que estarán más satisfechos, que aquellos que comen cuando están muriendo de hambre. Puedes tener hambre por lo que Dios puede hacer por ti, o hambre por quien es Dios para ti.

# 5.  La actitud del misericordioso. “Ustedes son bendecidos cuando tienen interés por los demás. Cuando se interesan por los demás, descubrirán que también les interesan a los demás”. Serán bendecidos aquellos que tienen un interés genuino por los demás. Podemos interesarnos en los demás por genuino interés o bienestar o podemos usarlos para nuestro propio bienestar.
# 6.  La actitud del corazón limpio. “Ustedes son bendecidos cuando logran que su mundo interno—su mente y corazón—esté en el lugar correcto. Entonces pueden ver a Dios en el mundo externo”.
 Somos bendecidos cuando vemos más de Dios obrando dentro de nosotros por medio de la intimidad, que cuando le vemos en el mundo exterior por medio de las obras de Su mano.

# 7.  La actitud del pacificador.  “Ustedes son bendecidos cuando pueden mostrar a la gente cómo pueden cooperar, en lugar de competir o luchar.  Ahí es cuando descubren quienes son verdaderamente, y cuál es su lugar en la familia de Dios”. Somos bendecidos cuando descubrimos que la razón por la que estamos en la familia de Cristo es para establecer la paz, y no para ser bendecidos.

# 8.  La actitud del perseguido y acusado. “Ustedes son bendecidos cuando su compromiso con Dios provoca la persecución. La persecución te lleva aún más profundamente hacia el Reino de Dios”. Somos bendecidos cuando somos perseguidos por las razones correctas, en lugar de las razones incorrectas.

“No solo eso —considérense bendecidos cada vez que la gente les menosprecie o rechace, o diga mentiras sobre ustedes para desacreditarme. Lo que quiere decir es que la verdad está muy cerca para estar cómodo, y ellos están incómodos. Pueden estar alegres cuando eso sucede porque aunque no les guste, a mí me gusta.

 Y todo el Cielo aplaude. Y sepan que estoy con ustedes. Mis profetas y testigos siempre se han involucrado en éste tipo de problemas. Podemos regocijarnos cuando tenemos las mismas actitudes que están en Cristo.

Las bienaventuranzas son un manual de convivencia para comportarnos como ciudadanos del Reino de los cielos, si aplicamos estas enseñanzas a nuestro diario vivir seremos doblemente felices, nos habremos despojado del egoísmo, del orgullo y la altivez que nos alejan del Señor, por tanto el mismo Jesús nos las dejo para que viviéramos como El desea y ser ejemplo para muchos, de nosotros depende vivir gozosos y contentos por el solo hecho de ser hijos de Dios.

Los amo y bendigo en Jesucristo.

Diàconos y Ministros.



Diáconos=ministros
           Atendiendo a la cita de Hechos 6.1ss y sobre todo guiados por el subtítulo de la versión RVR1960, pareciera ser que los diáconos tienen dentro de la iglesia una función limitada exclusivamente a actividades manuales de servicio, ayuda, administración, etc. 

No es así, porque estando también ellos llenos del Espíritu Santo desde antes que se les asignara la función de servir las mesas, estos -que fueron escogidos por la congregación y no por los apóstoles- también hacían grandes prodigios y señales entre el pueblo (Hechos 6.8). Así que esa vez fueron escogidos para esa función de administrar y ayudar; pero su “diakonia” no se limitaba al servicio de las mesas.

           La palabra griega “διακονιας” significa “ministerio”. Por lo tanto, siempre que en español encontremos la palabra ministerio o cualquier otra con la misma raíz gramatical, entendamos que está hablando de algo relacionado con los ministros. Así encontramos que Judas Iscariote tenía  el διακονια de ser apóstol (Hechos 1.17 y 25), que hubo algunos encargados de la “διακονιας” (ministración) diaria, y acerca de su desempeño como diáconos (ministros) hubo una queja (Hechos 6.1). Por lo tanto, para que los apóstoles no tuvieran qué dedicarse al  διακονια de las mesas (Hechos 6.2), se buscó a siete varones que ejercieran ese diaconado, o sea ministerio, a fin de que los apóstoles persistieran en el  διακονια de la palabra.

       En Hechos 11.29, los hermanos determinaron enviar una διακονιαν, es decir ministración, una ayuda, una ofrenda, un servicio a los santos de Jerusalén. En 12.25 Bernabé y Saulo cumplieron su διακονιαν (ministerio) de haber entregado la ofrenda. En 19.22 los dos que le ayudaban, eran διακονουντων (ministros). En 20.24 Pablo expresa que quería terminar su ministerio (διακονιαν).

 En 21.19 Pablo contó las cosas que Dios había hecho por medio de su διακονιας. En Romanos 11.13 Pablo afirma que honra su διακονιαν. En 15.25 y 31 Pablo fue a Jerusalén para διακονον la ofrenda a los santos.


           Romanos 12.7 podría estar traducido al español así: O si de ministración (διακονιαν), en ministrar (διακονια), o si de maestro, enseñando. En Romanos 13.4 el funcionario del gobierno es διακονος de Dios. Cristo Jesús es ministro (διακονον) de la circuncisión (15.8).

 El varón Estéfanas y su familia, se han dedicado a dar ministración (διακονιαν) a los santos, es decir siervos para la congregación (1ª. a Corintios 16.15). Los corintios son carta de Cristo ministrada (διακονηθεισα) por Pablo y Timoteo (2ª. a corintios 1.1). Pablo tenía el ministerio (διακονιαν)  de ser apóstol (2ª. a Corintios 4.1). En griego solo hay una palabra para “ministrar”  y “administrar” (8.19-20).

           Yo le había preguntado al Señor porqué el evangelio de Jesucristo menciona los requisitos que deben cumplir los diáconos –a quienes por tradición se les usa como ayudantes-; pero en ninguna parte hacía referencia a los requisitos de los “señores” ministros. Ahora esto queda ampliamente contestado al leer 1ª. a Timoteo 3.8-13, dándonos cuenta que la palabra “diáconos” aplica a obispos, ancianos, presbíteros, ministros; es decir a hombres y mujeres (v. 11) que hayan sido constituidos por Jesucristo con algún ministerio-diakonía (Efesios 4.11 y 1ª. a corintios 12.28). 

Otra prueba textual de la afirmación anterior es el caso en el que estando Pablo en Mileto, hace llamar a los ancianos de Éfeso, y cuando ya está hablando con ellos, los llama “obispos” (Hechos 20.17 y 28).
          Algunos ministros afirman que no puede haber diaconisas en la iglesia, ni siquiera para funciones manuales de servicio o administración (1ª. a Corintios 12.28 final), porque en la iglesia primitiva de Jerusalén solamente se nombraron varones como diáconos (Hechos 6.1ss).

 Ellos decidieron así, porque ni los 12 apóstoles, ni los demás apóstoles (1ª. a corintios 15.7), ni los otros ancianos (Hechos 15.6) habían recibido  la revelación de que con el evangelio de Jesucristo, los gentiles fueron hechos iguales a los judíos, y también las mujeres iguales a los varones (Gálatas 3.28). Pablo escribió acerca de esta revelación, aún después del primer concilio de Jerusalén (Hechos 15.1ss).


Saludos de corazón en el  Señor